En Vigilia.

La Pupila, revista editada por Oscar Larroca y Gerardo Mantero, cumplió sus primeros seis años de existencia ininterrumpida. Sus editores celebran estos primeros 29 números publicando una selección de notas que componen un libro excepcional, por sus contenidos y por su hechura atractivísima desde la carátula, esmeradísima en su totalidad. Las notas compiladas ilustran una convicción política, consistente en atender las obras en virtud de su calidad y no del horizonte teórico del que provienen. Este criterio supera el pueril cultivo de la diversidad por la diversidad, ya que discrimina y elige, aunque sin previa descalificación por razones de escuela, movimientos o estilos. Por esto La Pupila es un espacio en el quienes hacen se miran hacer, es decir, reflexionan sobre el evasivo entramado que los fue recortando y densificando. Por esto mismo entiendo que La Pupila, cumple con una de las tareas académicas fundacionales, recordada por Clever Lara en esas páginas, a saber: la reivindicación del “papel del artista como intelectual”.